El acompañamiento familiar se ha enfocado como un proceso flexible, orgánico y potenciador, que inicia con la identificación colectiva de los conflictos que generan distanciamiento, ruptura o incomprensión de los roles, para luego establecer estrategias diferentes de afrontamiento y resolución.
Los conflictos que pueden ser resueltos por medio del acompañamiento familiar son:
- Reacomodación de los roles: cuando los hijos crecen o exigen más independencia, menos normas o disciplina. Cuando uno de los padres falta, por separación o muerte.
- Deterioro de los canales y las formas de comunicación por estrés/aislamiento, de uno o varios integrantes de la familia.
- Afrontamiento y manejo de conductas de consumo por parte de uno o varios de los integrantes de la familia.
- Manejo de cambios significativos en la dinámica tradicional de la familia.
- Percepción de diferencias innegociables en los valores, en el ejercicio de la justicia por parte de uno o varios integrantes de la familia.
- Distanciamiento entre los padres que afectan a los hijos.
- Distanciamiento entre los hijos que afectan a los padres.
